Con el aumento del boleto interurbano habilitado por el gobernador Antonio Bonfatti a través del decreto Nº 1277 quedó demostrada la mentira disfrazada de "metropolitana" de una medida que perjudicó a mas de 12 mil costeros que trabajan y estudian.


Claramente la mentira cayó por su propio peso, nos dijeron que en el término de 60 días evaluaban la etapa experimental de la línea metropolitana. Ya pasó más del doble de tiempo y no solo seguimos con el servicio deficiente sino que ahora más caro.

Para una familia de 4 integrantes el aumento significa entre 200 y 250 pesos mensuales. No es poca cosa si a merced de las empresas, cada vez más, cuesta llegar a fin de mes.

Poco le importa a la dueña de los colectivos el bolsillo de los usuarios, nos aumentaron un 22 % el boleto, que paga costos de una empresa que factura más de lo que sirve. Como cómplices directas en la mentira, la municipalidad de Santa Fe y San José Del Rincón solo han demostrado su incapacidad para exigirle a la empresa que cumpla con un servicio que incluya las necesidades de toda la población. Gestionar no es dialogar señores funcionarios, gestionar es un proceso en el que el dialogo solo es una instancia a agotar para que se cumpla los derechos que como usuario merecemos. Como ejemplo a ello basta un botón.

Claramente Arroyo Leyes a demostrado que los usuarios pesan más que una empresa que solo quiere facturar; y la pregunta es indefectible, ¿cómo es que una comuna puede conseguir lo que un municipio no?. A menos que este sea cómplice por omisión o incapaz en su acción.

Más allá de ser del mismo color político de quien autoriza el aumento (provincia) -a pesar de que el gobierno nacional subsidia el servicio con 600 millones de pesos- son responsables porque nos dijeron que el servicio mejoraría y no mejoró.

No estamos igual que antes, estamos peor, porque siendo ciudad no tenemos una línea de colectivos propia y pagamos un servicio más caro con la mentira del rotulo metropolitano.

Jorge Ramirez - 16/06/14
San José del Rincon - Santa Fe - Argentina