Abandonemos el odio

Porque nos limita, nos condiciona, nos pone en un lugar incomodo, egoísta. Por qué el odio nos aleja, no nos permite entender a los otros, y además no conduce a nada bueno.

Creo que vivimos en un País grande, lleno de oportunidades, en democracia. Donde podemos elegir, podemos hablar, comunicarnos. Una Nación con conflictos… y donde no los hay?

Con diferencias, lo que nos hace más versátiles, con más posibilidades de crecer en opinión, de interactuar.

Abandonemos el odio y respetémonos. Porque no todos pensamos igual, ni queremos lo mismo. Y como digo siempre, no se puede dar lo que no se tiene.

Pienso en mi ciudad, San José del Rincón un lugar que adopté como mío, lo imagino pujante, ordenado, limpio, pero sobre todo en paz.

Necesitamos pensar juntos lo que queremos, pero aceptando que hay otros que no van a pensar como yo. No quiero ser intolerante, quiero crecer en paciencia y tener apertura a lo diferente. Quiero confiar en el otro.

Abandonemos el odio y conduzcámonos a trabajar en equipo, a ponernos de acuerdo, a soñar juntos desde cada lugar, dejando de lado nuestras diferencias.

Y a los que no quieran o no puedan y bueno, de eso estamos hablando, igual los banco.

Por Marisa Ramírez