Con El Despertador (TMP) estamos haciendo honor a un hombre que mezcló su pasión por evangelizar y la de publicar los escritos de su pluma mordaz en uno de sus periódicos editados con el nombre “El Despertador Teofilantrópico Místico Político”. Decimos que no es idea nuestra sino de Fray Francisco de Paula Castañeda, el hombre que acuño frases como “En un país de hombres libres sólo debe haber escuelas”. Su labor periodística marca la impronta de nuestra línea editorial en el programa que haremos a partir de hoy con ustedes los oyentes.


Como comunicador sé que ante la realidad hay una versión oficial de los hechos, hay otra que la oposición tiene, y otra que los comunes mortales intentamos entender y construir leyendo ente líneas. Esa versión es la que pretendemos abordar desde “El Despertador (TMP)” con la audiencia, es decir entre los claros y oscuros despertaremos a esas realidades que construiremos juntos.

Lo planteo de esta manera porque estoy convencidos que la palabra construye mundos, que la lengua delimita nuestro horizonte pensable, y si tratamos de despertar juntos, lo que podamos decir marcará la raya de lo que podamos pensar e imaginar.

Es claro que los gobiernos junto a los medios nos imponen una agenda de noticias. Nuestra intención es provocar el repaso entre líneas para que ustedes, oyente y lectores de nuestro Despertar, tengan la impresión que se han quedado con algo que va más allá de las versiones oficiales.

No voy a negar que soy una persona que tiene una mirada política sobre la realidad, pero aclaro…, que tenga una mirada política no significa que tenga una mirada partidaria.

No venimos a representar ningún partido político, venimos a construir un espacio común de dialogo, y cuando se traten temas que afecten lo público, intentaremos –con el aporte de ustedes por supuesto- recuperar lo colectivo para fortalecer nuestra identidad costera de comunidad. Esa es nuestra responsabilidad como medio, pero también recordarles a quienes gobiernan que es la suya; y por supuesto también de los gobernados.

La idea de resolver un problema colectivo de manera individual o sectorial, sustituye la idea de pertenecer. Esa idea particular nos va despojando de nuestra identidad común, es decir, lo que me une al otro y me hace parte de esta comunidad.

Por eso ustedes y nosotros coincidimos seguramente en esto: que la riqueza de la costa no solo está en sus calles, sus verdes o en su historia, también está en su gente, nacida y criada o venida y quedada, dispuesta a realizar su aporte a pesar de las diferencias.

Esa gente que cuenta realidades y buscar formas de salir de lo oscuro. Aquí estamos nosotros haciéndonos cómplices con ustedes, con “el pocho” Soto, Facundo Luque y los pibes, por ejemplo, despertándonos juntos, mirando ese camino “común” –tal vez-, mirando hacia arriba donde está la salida.
 

Jorge Daniel Ramirez